Intocables

La semana inició con la «pata derecha» para Feliciano Castro Meléndrez

  • Presentó, este jueves ante el IPN, su libro «Pablo Neruda, por Sinaloa»

El Secretario de Economía del gobierno de Sinaloa, para Morena, representa el factor de cohesión y la ruta rumbo al 2027.
Dicen los viejos en este arte que, en política no hay sorpresas, sino sorprendidos y otros, aseguran que la política, más que un juego de azar, es un ejercicio de tiempos, lealtad y resultados tangibles.
En el ajedrez sinaloense, las piezas comienzan a moverse con miras al relevo generacional y electoral de la Cuarta Transformación, un nombre ha pasado de ser una pieza operativa fundamental a convertirse en una figura con peso propio y proyección de Estado: Feliciano Castro Meléndrez.
​Su paso por la Secretaría General de Gobierno no fue un trámite menor; ahí, Castro Meléndrez forjó una imagen de funcionario serio, consciente de que la estabilidad política es el cimiento de cualquier transformación. Esa madurez se ha trasladado ahora a la Secretaría de Economía, donde en un tiempo récord ha logrado «sacar la oficina a la calle».
y no se trata solo de cifras macroeconómicas, sino de la economía con rostro humano. Al llevar programas y apoyos directamente a las pequeñas empresas en las comunidades más alejadas.
Feliciano ha demostrado que entiende la máxima del movimiento: primero los pobres, pero con una visión de productividad y desarrollo técnico.
​Uno de los activos más valiosos de Castro es su capacidad de interlocución. Ha logrado «meterse hasta la cocina» con los sectores empresariales de Sinaloa, un terreno que a veces resulta complejo para la izquierda. Su talento radica en generar confianza; los empresarios no solo lo ven bien, sino que lo perciben como un interlocutor inteligente, talentoso y, sobre todo, institucional.
Y Rocha, le dió tremendo palomazo
​En política, la forma es fondo. Las palabras del Gobernador el pasado lunes no fueron obra de la casualidad. Al calificarlo como un «miembro notable del gabinete» y subrayar la cercanía y amistad que los une y aunque aclaro que Feliciano no ha dicho que la quiere, pero, algunos periodistas se preguntaron ¿Y el palomazo, no cuenta?
Rubén Rocha Moya, envió un mensaje de validación interna sumamente potente.
​Si bien Feliciano se ha mantenido en la línea de la prudencia -esa que dicta que el trabajo es la mejor campaña-, es innegable que su lealtad al proyecto del Gobernador, a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a los principios de la 4T lo posicionan como la carta de garantía.
Es lógico que sí Morena decide que la candidatura al gobierno estatal deba ser encabezada por un varón, el camino parece conducir naturalmente hacia él.
​Sinaloa se encuentra ante la posibilidad de consolidar un liderazgo que combine la experiencia política con una visión económica de vanguardia. La «catapulta» ya está en movimiento, impulsada por el trabajo incansable de un hombre que, antes de levantar la mano, ha preferido entregar cuentas claras.
El 2027 está a la vuelta de la esquina, y en la ecuación del éxito, el factor Feliciano parece ser la variable más sólida.
Y hoy jueves, fue un día especial para el Secretario de Economía, presentó ante la comunidad del IPN de Mazatlán, su más reciente libro «Pablo Neruda, en Sinaloa». Obvio, se levantó este lunes con la pata derecha y eso, es bueno, aquí y en China.